Prepararse para la PAES también se aprende: El Valor de los Hábitos y la Constancia

Prepararse para la PAES también se aprende: El Valor de los Hábitos y la Constancia

Cada año, miles de estudiantes comienzan la preparación para la PAES con la idea de que el éxito depende de estudiar más horas o memorizar una mayor cantidad de contenido. Sin embargo, cuando se trata de la prueba de Competencia Lectora, la lógica es distinta. La comprensión, el análisis y la capacidad de interpretar textos son habilidades que se desarrollan con el tiempo, mediante una práctica constante y una rutina de estudio bien planificada.

Esa es la postura del profesor de Lenguaje del Colegio San Francisco Javier de Huechuraba, Iván Molina, quien sostiene que la preparación para esta evaluación debe entenderse como un proceso progresivo, donde la organización y el equilibrio cumplen un rol tan importante como la ejercitación misma.

Para Molina, uno de los errores más comunes es pensar que la comprensión lectora puede fortalecerse en las semanas previas al examen. “Es una prueba de largo aliento. No es una prueba de contenidos y es difícil subsanar la comprensión lectora en el último período. El entrenamiento debe ser en el tiempo y, para eso, los hábitos son fundamentales”, explica.

PLANIFICACIÓN

En IV° medio, la rutina de muchos estudiantes suele ser especialmente exigente. A la jornada escolar se suman preuniversitarios, ensayos y horas de estudio que pueden extenderse hasta la muy tarde. Frente a ese escenario, Molina propone cambiar la forma en que se entiende la preparación.

“Así como un deportista tiene tiempos de entrenamiento, de descanso y se preocupa de su alimentación, acá también es fundamental tener buenos hábitos y una organización muy estructurada”, señala. Desde su experiencia, una planificación equilibrada permite sostener el esfuerzo durante todo el año y evita el desgaste físico y emocional que muchos jóvenes experimentan en los meses previos a la prueba de selección universitaria.

La preparación, además, debe combinar distintos tipos de entrenamiento. Por un lado, recomienda incorporar una práctica diaria, destinando entre 30 minutos y una hora a resolver textos, analizar preguntas y revisar vocabulario. Pero también considera fundamental acostumbrarse a las condiciones reales del examen.

“La PAES dura dos horas y media. Mantener la concentración durante 150 minutos también es un ejercicio que hay que practicar”, afirma Molina, destacando la importancia de realizar ensayos completos que permitan desarrollar resistencia, administrar el tiempo y conocer el propio ritmo de trabajo.

NUEVAS PALABRAS

Uno de los aspectos que más influye en la comprensión lectora es el manejo del vocabulario. Los textos de la PAES presentan palabras que muchas veces no forman parte del lenguaje cotidiano, lo que puede dificultar la interpretación si el estudiante no cuenta con estrategias para inferir significados o ampliar su léxico.

Por ello, el profesor propone incorporar nuevas palabras de manera gradual y constante. Una recomendación sencilla consiste en escribir una o dos palabras nuevas cada semana y ubicarlas en un lugar visible, de manera que puedan ser leídas y utilizadas en distintos contextos. “Mientras más palabras uno sea capaz de manejar, mucho mejor será la decodificación del texto”, comenta Molina.

Del mismo modo, plantea que enfrentarse a textos extensos no significa leer más rápido, sino aprender a organizar la información. Realizar una pequeña síntesis al finalizar cada párrafo permite identificar las ideas principales y construir una comprensión más profunda del contenido, estrategia que facilita la resolución de las preguntas.

Las lecturas también cumplen un papel relevante en este proceso. Narraciones, textos expositivos y argumentativos forman parte de la estructura habitual de la PAES, por lo que familiarizarse con distintos formatos ayuda a reconocer sus características y desarrollar una lectura más eficiente.

Pero ninguna técnica resulta efectiva si el entorno no favorece la concentración. Buscar un espacio tranquilo, reducir las interrupciones y mantener el celular alejado durante el tiempo de estudio son acciones que, según Molina, permiten aprovechar mejor cada sesión. “La idea es que, si vas a destinar 45 minutos, sean realmente 45 minutos efectivos”, explica.

En ese sentido, el profesor considera que combatir la procrastinación está estrechamente relacionado con el propósito personal. Cuando un estudiante tiene claridad sobre la meta que quiere alcanzar y comprende el esfuerzo que ello implica, el compromiso con el proceso surge de manera mucho más natural.

METAS

Finalmente, el profesor Iván Molina invita a los jóvenes a confiar en sus capacidades y a enfrentar la preparación desde una mirada optimista. Muchas veces, asegura, las propias creencias limitan más que las dificultades académicas.

“Muchos estudiantes dicen que no son buenos para esto, pero en realidad nunca se han dado una oportunidad verdadera para demostrar de lo que son capaces”, reflexiona.

Más que buscar una puntuación perfecta, Molina propone fijarse metas personales, exigentes pero alcanzables, entendiendo que cada estudiante tiene un camino distinto. “La preparación para la PAES, no solo consiste en responder correctamente una prueba, sino en desarrollar disciplina, confianza y hábitos que acompañarán a los jóvenes mucho más allá del ingreso a la educación superior”.

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